Ayer fue uno de esos días en los que, después de casi dos meses sin parar de saltar de un punto a otro del mundo, pude parar y regresar a uno de “tus rincones” simplemente a pasear, sentarte y volver a disfrutar de ellos, y ya de paso, volar un rato.

Pero lo que realmente nos hizo volver con una sonrisa de oreja a oreja, fue cuando ya de vuelta, desviándonos por carreteras secundarías, descubrimos un nuevo rincón/pueblo que para nada estaba en los planes (podéis verlo en las stories) y nos atrapó el atardecer perdido entre peñascos y miradores de ensueño.
Podéis ver todos los videos de cada una de las etapas en mi canal de Youtube también.