Que mejor manera de empezar el 2015 que recordando algunos de los mejores momentos vividos este año ya pasado, en este caso el verano de 2014.

Es como volver a realizar ese viaje y revivir esos momentos que capturamos para guardarlos luego en forma de vídeos, fotografías o simples notas en un cuaderno. Y es que un viaje es algo que todo el mundo deberíamos hacer al menos una vez al año, no tenemos que irnos al otro punto del planeta, ni gastarnos una fortuna, los grandes viajes a menudo no son estos. Viajar es abrir los ojos a nuevos lugares, a otra manera de entender las cosas, a conocer otras gentes, sonidos, olores…

Así es como yo entiendo el «viajar» y así, este pasado verano, de nuevo nos pusimos al volante y emprendimos un viaje de 3 semanas por Alemania, adentrándonos en la Selva Negra y ciudades como Stuttgart, Munich,…, para después seguir por Suiza y Francia antes de volver a España por la otra costa. Fueron tres semanas en la que nos cargamos de maravillosas e inesperadas experiencias, conociendo a gente que tal vez nunca volvamos a ver pero con los que por unos instantes, horas, días,… cruzamos nuestros caminos. También nos reencontramos con antiguos amigos, nos perdimos por carreteras, bosques, calles…, probamos otras gastronomías, tarareamos nuevas músicas…, volvimos con mucho más de con lo que nos fuimos. Y, para mí, eso es viajar, regresar a casa con la maleta llena de todos estos recuerdos.

Aquí os dejo con un trocito de mi viaje.