65 años a sus espaldas para percatarse de que nunca había visto despertar a su ciudad, una extraña sensación le recorrió, pensó en como había podido vivir en un sitio y no verlo despertar, sería como nunca haber disfrutado de esa sensación de contemplar dormir en la almohada de al lado a tu mujer, hijo… así que se enfundo la correa de su vieja cámara para salir a ver despertarla por primera vez después de tantas noches durmiendo juntos y es que muchas veces, el paisaje más lejano es aquel que tenemos a dos manzanas de nuestra almohada.

Esta foto y texto forma parte de una iniciativa de Álvaro Sanz y su #DespiertaFoto con la que dos días al año amantes de la fotografía y de disfrutar de esos pequeños momentos que capturamos nos despertamos juntos para compartir esos primeros rayos de luz del día, además este año Es Olympusse suma sorteando una cámara entre todas las historias.